Violonchelo

El violonchelo (también abreviado como chelo) es un instrumento de la familia de cuerda. Es más grande que el violín y que la viola, y por lo tanto su tesitura es más grave. Sin embargo, es menor el violonchelo que el contrabajo, que es el instrumento más grave.

Se reconoce fácilmente porque, a diferencia del violín y la viola, el violonchelo se toca sentado, colocándolo entre las piernas.

Partes del violonchelo

El violonchelo tiene una fisonomía muy parecida a la de sus compañeros de familia instrumental (violín, viola y contrabajo). Sin embargo, algunas peculiaridades derivadas de la técnica de interpretación hacen que tengo algún elemento diferente.

El arco

El arco es la vara de madera o fibra y cerdas de crin de caballo con la que se frotan las cuerdas. Es mayor que el de la viola y el violín, y también cambia la técnica. Para usar el arco del violonchelo se coloca el pulgar de la mano derecha en la nuez (pequeña pieza de ébano y nácar en la cabeza del arco) y los demás dedos en la parte anterior, dirigiéndolo con el índice y el meñique hacia un lado y otro para modificar el ángulo de inclinación y de este modo incidir en las diferentes cuerdas y hacerlas vibrar.

Los violonchelistas, como otros intérpretes de instrumentos de la misma familia, utilizan resina para mejorar la adherencia de las cerdas del arco a las cuerdas.

Partes violonchelo

El mango o diapasón

La sección superior, rematada en una voluta decorativa, se articula mediante un brazo largo llamado mástil sobre el que se disponen las cuerdas. En él, una tira negra de madera de ébano llamada diapasón y colocada sobre el cuerpo de madera maciza, permite colocar la mano izquierda para pulsar las cuerdas que han de ser frotadas con el arco en la diestra.

Aunque las cuerdas se prolongan sobre el cuerpo del violonchelo, la parte superior del mango es fundamental porque incluye el clavijero. Allí rematan las cuerdas enrolladas en las clavijas, mecanismos con la función de tensar o destensar las cuerdas para su correcta afinación.

El cuerpo

Como sucede con instrumentos análogos de cuerda frotada, el cuerpo del violonchelo tiene una tapa anterior y otra posterior unidas por una faja de madera que recorre todo el perímetro creando una oquedad en la caja. Existen tacos de refuerzo en los laterales y en las partes inferior y superior, para asegurar las uniones, además del alma, un pequeño listón interior que regula el sonido del instrumento. Además, la caja de resonancia cuenta con las efes, incisiones a ambos lados de las cuerdas por las que sale el sonido amplificado.

Las cuatro cuerdas del violonchelo pasan por el puente de madera que las eleva y llegan en la parte inferior al cordal, que sujeta las cuerdas e incorpora llaves de afinación más precisas que las clavijas de la parte superior.

La pica

Se trata de la estaca metálica que ayuda a sostener el violonchelo y permite apoyarlo, ya que si no existiese el propio cuerpo estaría en contacto con el suelo. Suele ser móvil, es decir, se puede introducir o extraer según se quiera guardar o se precise una mayor altura del instrumento; además, incluye un tope antideslizante para que se pueda anclar al suelo.

Afinación del violonchelo

El violonchelo tiene cuatro cuerdas. De grave a agudo, de más gruesa a más fina, estas son las notas en las que se afinan las cuerdas del violonchelo:

  • Do
  • Sol
  • Re
  • La

El violonchelo para principiantes

Como sucede con otros instrumentos de cuerda frotada, cuando un niño comienza a tocar el violonchelo se suelen emplear instrumentos de un tamaño menor al habitual. Existen diferentes tallas de violonchelo, de mayor a menor:

  • Violonchelo 4/4: es el tamaño estándar, para adultos y niños mayores de 14 años. Mide 122 cm en total.
  • Violonchelo 3/4: con sus 114 cm, es un poco menor que el violonchelo habitual, ideal para niños y jóvenes entre 12 y 14 años.
  • Violonchelo 1/2: según la proporción establecida con respecto al violonchelo de 4/4, este modelo mide 106,5 cm en total y es habitualmente empleado por niños entre 8 y 12 años
  • Violonchelo 1/4: es el apropiado para pequeños violonchelistas de entre 5 y 8 años, ya que mide en total 98 cm.

Existen violonchelos aún menores, como los de 1/8 o incluso de 1/10, para niños muy pequeños a los que se quiere iniciar tempranamente en el contacto con el instrumento. Sin embargo, los más habituales son el violonchelo de 4/4 y el violonchelo de 3/4.

El violonchelo se toca sentado al borde de una silla, con las rodillas dobladas en ángulo recto. Se debe apoyar la parte superior de la caja de resonancia en el pecho y el mástil se pasará por el lado izquierdo de la cabeza. Las rodillas pueden asegurar el cuerpo del violonchelo, siempre sin ejercer presión.

Lo más importante es que se puedan alcanzar con comodidad los dos extremos del diapasón con la mano izquierda, para que pueda ésta se pueda mover con libertad hacia arriba y abajo. Además, la pica debe regularse para que el arco se deslice sobre las cuerdas con facilidad, entre el comienzo del mástil y el puente.